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España ante la carrera europea por las gigafactorías de IA

Servidores en un centro de datos de última generación para la futura gigafactoría de IA en España.

España ante la carrera europea por las gigafactorías de IA

El 20 de agosto de 2026, la Comisión Europea autorizó la empresa conjunta impulsada por SETT, ACS, Telefónica y Banco Santander para presentar la candidatura española a una futura gigafactoría europea de inteligencia artificial.

Esta autorización no supone la adjudicación ni una valoración anticipada del proyecto. Bruselas ha concluido únicamente que la sociedad no plantea problemas de competencia.

La oferta deberá presentarse antes del 12 de noviembre de 2026. La selección de hasta siete gigafactorías está prevista para comienzos de 2027.

Una comparación que exige prudencia

El análisis de Brains At Executive se apoya en información de la Comisión Europea, EuroHPC, Eurostat, la Agencia Internacional de la Energía, la Década Digital y operadores eléctricos nacionales.

Estas fuentes permiten comparar supercomputación, energía, conectividad, talento, industria y financiación. Pero no existe una clasificación oficial y todavía desconocemos las ofertas, la potencia eléctrica reservada, la financiación comprometida, los proveedores de procesadores y sus calendarios.

Francia y Alemania muestran una posición estructuralmente avanzada. Francia cuenta con electricidad nuclear firme y baja en carbono, supercomputación y capacidad industrial. Alemania dispone de JUPITER, primer superordenador europeo exascala, y de la mayor base industrial de la UE.

Esto no los convierte en ganadores ni favoritos oficiales. Finlandia destaca por LUMI, su energía baja en carbono y sus competencias digitales; Italia, por Leonardo, CINECA y su industria. Los demás países solo podrán valorarse al conocer sus propuestas.

Fortalezas y retos de España

España aporta MareNostrum 5 y el Barcelona Supercomputing Center, capacidad renovable, buenas telecomunicaciones, posición estratégica y un consorcio con capacidad tecnológica, financiera y de ejecución. El proyecto contempla 719 millones de inversión pública y hasta 5.000 millones en total.

Deberá acreditar potencia eléctrica firme, continua y redundante; conexiones de red; refrigeración sostenible; procesadores avanzados; demanda europea; financiación vinculante y gobernanza estable.

Nuestra opinión

España tiene condiciones para presentar una candidatura competitiva y la ampliación hasta siete instalaciones mejora sus posibilidades. Pero no sería riguroso establecer todavía una clasificación de favoritos.

La adjudicación dependerá de quién transforme mejor sus capacidades energéticas, tecnológicas, financieras e industriales en una infraestructura operativa, segura y competitiva dentro del calendario europeo.

Fuente: Europa Press